viernes, 10 de noviembre de 2017

El “otro” Muro

                    Danica Roem ,la primera mujer transexual en ganar un escaño en la legislatura de Virginia
                                                                                                                                      Foto/AP



 J. Jaime Hernández

George Takei, el actor de la legendaria serie Star Trek y un feroz activista a favor de la causa migrante en Estados Unidos, aprovechó la abrumadora victoria de los demócratas en las elecciones del pasado martes en Virginia y Nueva Jersey, para clavar desde su cuenta de twiter esta puya sobre el costado de Donald Trump:

“¿Quién habría dicho que el "muro" de Trump comenzaría en Virginia?. Con una barrera humana; un muro formidable de votantes apasionados y movilizados, unidos por una causa común para repudiar el Trumpismo, el racismo y la política del miedo y la división. La gente ha hablado, Donald. Y vamos por ti…”

Más allá de un pronunciamiento puntual, que muchos catalogarían en la categoría de “wishful thinking” (es decir de hacerse las ilusiones), lo cierto es que la proyección ilusoria de Takei puede tener mucho de sustento, a la luz de los resultados no sólo en Virginia y en Nueva Jersey, sino en otras partes de Estados Unidos donde las elecciones del pasado martes 7 de noviembre sacaron a flote el ambiente de repudio contra el Trumpismo.

Es decir, contra la política de un presidente que ha apostado por la división y el odio racial; por convertir a los inmigrantes en los chivos expiatorios de todos los males y por ensanchar la brecha que hoy divide a ricos y pobres en la nación más rica y desigual del planeta.

A casi una semana de estas elecciones, hoy resulta evidente que los resultados sólo ofrecen una lectura; la del referéndum contra Donald Trump.

A manera de ejemplo, el análisis de Steven Rogers en The Washington Post, donde vaticina que la paliza que los demócratas propinaron a los republicanos, podría tener serias implicaciones en las elecciones de medio término de 2018, donde las huestes republicanas de Donald Trump se juegan el control de las dos cámaras.

En opinión de Rogers, con un índice de aprobación de apenas el 38%, la impopularidad de Donald Trump tendría que haber costado, como mucho, la perdida de 4 escaños en el Congreso estatal de Virginia.

Sin embargo, el avance de los demócratas fue de hasta 15 escaños. Todo un indicador del malestar que recorre gran parte de Estados Unidos, por las políticas de odio antinmigrante, de odio racista y políticas aislacionistas que amenazan el liderazgo de Estados Unidos en todo el mundo.

Pero, si la derrota en Virginia ha sido importante en términos numéricos o porcentuales, lo más sintomático ha sido el perfil de los candidatos y la calidad de los votos que le han dado la espalda a los republicanos y al Trumpismo.

Ahí, por ejemplo, está el caso de las mujeres que apoyaron con un 61% al candidato demócrata para gobernador, Ralph Northam. En el caso de Nueva Jersey, donde el gran perdedor fue el actual gobernador, Chris Christie y su fallida candidata republicana, Kim Cuadango, las mujeres respaldaron al candidato demócrata, Phil Murphy, con el 55% de los votos.

Pero, además, dentro de ese grupo de mujeres que votaron o que se presentaron a un cargo de elección popular, al menos ocho son de origen latino en estados como Virginia, Georgia, Michigan y Washington.

Durante el proceso electoral, decenas de candidatos afroamericanos y asiáticos (incluida una refugiada vietnamita) y varios transgénero consiguieron demostrar que cuando la participación de los electores es masiva y diversa, los entusiastas seguidores de Donald Trump quedan muy por detrás en las urnas.

Quizá uno de los casos más significativos ha sido el de la demócrata Danica Roem, la primera mujer transexual en ganar un escaño en la legislatura de Virginia. Roem, una periodista reconvertida en política, consiguió derrotar al republicano, Bob Marshall, uno de los conservadores más veteranos en Virginia.


A eso se refería George Takei en su mensaje triunfal. A ese “otro” Muro que parece haber nacido tras las elecciones del pasado martes 7 de noviembre y que podría avanzar en las elecciones de medio término del 2018 y las presidenciales del 2020, para evitar a toda costa la reelección de Donald Trump y atajar así las políticas de división racial y odio antinmigrante que hoy pegan a una comunidad que vive la Era Trump como una pesadilla.

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